sábado, 28 de mayo de 2011

REFLEXIÓN SESIÓN No 2

IDENTIFICACIÓN DE PROBLEMÁTICAS EN MI PROCESO DE EVALUACIÓN



Durante esta segunda sesión de clases el analizar el proceso de evaluación que actualmente ejecuto a la luz de los nuevos conocimientos me ha permitido identificar que la problemática principal para el desarrollo de un proceso evaluativo justo coherente, se debe al concepto de evaluación desde el cual basaba dicho proceso; consideraba a la evaluación como un proceso externo a la actividad de aprender, calificativo, desarrollado según criterios, centrado en el profesor, que considera solo las características de la asignatura, a través del cual es posible valorar un aprendizaje, que me suministra una retroalimentación con la cual era posible iniciar nuevos aprendizajes o realizar actividades de recuperación a la luz de lo esperado.



Según Bordas y Cabrera (2001) "Hoy el aprendizaje y la evaluación deben tomar en consideración el desarrollo del propio estudiante, es decir, sus expectativas, sus niveles iniciales, sus estilos de aprendizaje, sus ritmos e intereses..., sus necesidades y proyección futura", esto fundamenta que la evaluación no debe ser un proceso desarrollada en el profesor, sino más bien un instrumento en manos del estudiante para tomar conciencia de lo que ha aprendido; en lo respecta a considerar la evaluación como elemento externo del proceso de enseñanza aprendizaje Bordas y Cabrera (2001), cita a Litwin (1998) quien señala que actualmente la evaluación debe dar un paso más y dejar de ser un tema periferíco, sino que ha de ser una parte del contenido curricular de aprendizaje.



Estos nuevos conocimientos sobre el proceso de evaluación han creado en mí la necesidad de promover en mi práctica docente un cambio de actitud y mentalidad de dicho proceso, en lo delante de de considerar la evaluación como un proceso formador y no formativo, que corresponda a la meta de aprendizaje deseada, integrado al proceso mismo; Bordas y Cabrea (2001) expresan que "la evaluación he de ser entendida como un proceso que promueve el aprendizaje y no como un control externo realizado por el profesorado de lo que hace el alumno y cómo lo hace...más que un proceso para certificar o aprobar se coloca como participante, como optimizador de aprendizaje...evaluar no es "demostrar" sino "perfeccionar". por tanto mi nueva práctica evaluativa deberá pasar de un proceso para la valoración de resultados obtenidos a uno cuyo objetivo principal sea el aprendizaje, centrado no en el profesor sino en el alumno, asumiendo como criterio de selección de los instrumentos la diversidad de los alumnos y no solo las características de la asignatura e incorporando en todo caso estrategias del tipo cualitativo, las cuales según Bordas y Cabrera (2001) ponen en evidencia el proceso de aprendizaje que se realiza y no meramente sus resultados, favoreciendo aprendizajes profundos.




BIBLIOGRAFÍA


M. Inmaculada Bordas & Flor A. Cabrera (2001). Estrategias de Evaluación de los Aprendizajes Centrados en el Proceso. Revista Española de Pedagogía Año LIK, enero-abril, n.218.pp.25 a 48.

domingo, 22 de mayo de 2011

Reflexion sesión del 17 de mayo del 200 (1a)

La evaluación de los aprendizajes es un proceso sistemático y continuo mediante el cual se determina el grado en que se están logrando los objetivos de aprendizaje. Dicho proceso tiene una función primordial dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje, pues por medio de ella se retroalimenta dicho proceso.


La importancia de la retroalimentación recibida de la evaluación queda evidenciada si con los resultados de la evaluación descubrimos que los objetivos se están alcanzando en un grado mucho menor que el esperado o que no se están alcanzando, e inmediatamente hacemos una revisión de los planes, de las actividades que se están realizando, de la actitud nosostros los docentes, de la actitud de los alumnos y de la oportunidad de los objetivos que se están pretendiendo. Todo esto ha de traer resultado un reajuste, una readecuación para fortalecer el proceso enseñanza-aprendizaje que se viene realizando; es así como la evaluación desempeña su función retroalimentadora.

El proceso enseñanza-aprendizaje sin evaluación, sería como salir a un camino deseando llegar a determinado lugar, pero sin preocuparnos en ningún momento por analizar las señales que nos indican si vamos por el camino correcto; correríamos el riesgo de descubrir tardíamente que no hemos llegado a donde deseábamos, o mas bien que llegamos, pero habiendo utilizado el camino más complicado porque no nos detuvimos a observar que existía otro más adecuado.



Desde mi punto de vista evaluar, es reunir todas las evidencias posibles que en forma objetiva podamos encontrar a favor o en contra de cada una de las actividades que se están desarrollando dentro del proceso enseñanza-aprendizaje. La evaluación es un proceso que implica descripciones cuantitativas y cualitativas de la conducta del alumno, la interpretación de dichas descripciones y la formulación de juicios de valor.




Dos aspectos relevantes a tener en cuenta sobre la evaluación son: primero: La evaluación debe ser para el aprendizaje no del aprendizaje, segundo: el estudiante aprende dependiendo de la forma en como se evalúe; en este último aspecto es de suma relevacia que los docentes consideremos que nuestra evaluación del proceso de enseñanza-aprendizaje debe responder al modelo pedagógico que mejor aplique a la conscecución de los objetivos, pues tal y como pudimos constatar durante esta primera sesiónde clases al evaluar distintos aspectos del proceso de evaluación que actualmente implentamos esta pue estar caracterizada por un modelo pedagógico distinto del que se presente desarrollar para el logro de los objetivos y esto distorciona la objetividad y el exito del proceso de enseñanza-aprendizaje ejecutado.




Ana Barranco